¿POR QUÉ SON INNECESARIO LOS IMPUESTOS?

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Jorge Luis Oviedo

      Existe un dicho que reza: “Nadie está a salvo de los impuestos y la muerte”.

      Parece que fuera verdad, pero es un mito “IMPUESTO”, por los que se benefician de la acumulación sin límite y, en esencia, del PODER, sus varios tentáculos y sus muchos artilugios.

      Mientras los Homo sapiens fueron recolectores y cazadores deben haber existido conflictos por confluencia de territorios destinados y asumidos como propios por cada tribu. Prácticamente todo se hacía de forma colectiva: ir por los alimentos, buscar o construir refugios, turnarse en la vigilancia, entre otras cosas.

      Sería, sin embargo, hasta que algunas poblaciones comenzaron a permanecer en un solo sitio como consecuencia de la invención de la AGRICULTURA que apareció la necesidad, primero, de defender el territorio y, después, de expandirlo.

      Con la necesaria expansión territorial los mejor organizados en defensa y con armas y destrezas de guerra más efectivas, se volverían conquistadores.

      Y la conquista tiene sentido, si es continua; pero esa continuidad debió asumirse como control y no como ejercicio explícitamente violento.

      Así, pues, debieron aparecer las primeras imposiciones tributarias. A los conquistadores les  tocó, en este caso a su élite, la mejor parte: volverse señores, dirigentes, tanto de su población como de los pueblos que iban sometiendo.

      De este modo los grupos sometidos debían contribuir con la labores de mayor esfuerzo físico, en tanto los pueblos conquistadores perfeccionaron sus capacidades de dominación en todo sentido: las estrictamente guerreras, las de propaganda (religión), las de producción agropecuaria, el descubrimiento y la invención de técnicas y herramientas para mejorar la producción, el uso eficiente del agua, la prevención de enfermedades, la construcción de refugios, el aprovechamiento de las pieles de los animales, etc.

      Todo ello fue así, porque que al diversificarse y aprovecharse del trabajo ajeno resultó más fácil apropiarse del talento creativo  de los propios y de los conquistados. En síntesis, al conquistador le resultó mejor dirigir que hacer todo el proceso; o, como reza un antiguo refrán: “Es mejor arrear las mulas que llevar la carga”.

      Está claro, entonces, que los pueblos conquistadores no solo se expandieron, sino que asumieron las responsabilidades a que obliga sostener el poder; y por tanto debieron, por generaciones, mejorar continuamente todo lo que implica mantener el control; uno de esos aspectos es la contribución a la “gloria imperial” de los propios y los sometidos.

      No olvidemos, sin embargo, que la esclavitud y la servidumbre son IMPOSICIONES (IMPUESTOS); como lo son hoy el desempleo, la precariedad salarial, la pobreza, la migración forzada, entre otras prácticas (por defecto o «daño colateral»).

      Así, pues, los impuestos (siempre han sido de guerra) se aplicaron hasta hace unos pocos siglos, total o, mayoritariamente, en ESPECIAS.

      En esas condiciones tenían sentido. Moctezuma exigía, por ejemplo, además de maíz, frijoles, muchas especies de chiles, cacao molido, telas, trajes de plumas; y se dice que el pescado fresco del mar Caribe llegaba, a través de muchos relevos, auténticos campeones olímpicos, que debían correr a todo pulmón una distancia establecida, para que los peces,  atrapados por la mañana, pudieran ser disfrutados por la tarde por el delicado paladar del Emperador. En la Corte Imperial de la China se hacía otro tanto con las Litchis (Litchi chinensis) que llegaban de las tierras del sur a través de múltiples relevos, hábiles jinetes que debían ir al galope para que llegasen lo más frescas las deciosas frutas. Excentricidades de la Conducta humana, cuando el Poder se vuelve una adicción y no el medio y fin para beneficiar la Colrctividad.

      Pero con el CAPITALISMO, La mayor impostura de los reinos europeos (para sus coterráneos y el resto de la Humanidad) los TRIBUTOS culminarían por volverse fiscales.

      Ya nunca más los recaudada ron en especias, sino a través del abstracto dinero.

      Hagamos un ligero recuento de esa tradición impositiva.

      El impuesto, como tal, es una de las formas de opresión más antiguas con que se castigaba a los conquistados, a los derrotados.

      La guerra, como muy bien se sabe, fue una de las formas que más provechosa resultó para esclavisar a terceros.

      ¿Pero que pasaba con los padres de los esclavos jóvenes o con muchos otros que no convenía tener directamente bajo esa condición?

      Resultaba más conveniente dejarlos en servidumbre. De ese modo tributaban en especias. Otros, cuando cruzaban un territorio dominado por un ejército regular, debían pagar con lo que resultase más apropiado: armas, herramientas pieles, vestimentas, animales, etc. Así, hasta que surgieron las monedas de oro y plata, metales apreciados en Eurasia, aunque no, para ese fin, en América.

      Ahora bien, los IGUALES, es decir, la clase GOBERNANTE, por lo general, estuvo exenta del pago de esas obligaciones (eran parte de PODER); y, al contrario, en el caso de Europa, por ejemplo, los cobraban. Si era, absolutamente, necesario, trasladaban una parte a la jerarquía superior, tal como lo hace todavía, al menos en teoría, la Iglesia Católica.

      Esto es, porque lo esencial es tener el control de las decisiones fundamentales, es decir, el poder.

      Pero el poder  no es fácil sostenerlo; se necesita sutileza, lealtades, determinación, sabiduría, información privilegiada y precisa; y análisis frecuente para planificar con ventaja y prevenir los desafectos internos y externos con la mayor anticipación posible.

      En poder suele estar representado por un rey, un emperador, el presidente de una república, pero, en realidad se sostiene a través de una telaraña de mecanismos y poderes menores que deben complementarse; de ahí que una constante universal en toda estructura de poder ha sido siempre lo político-militar justificado por lo religioso.

      Los reyes, por lo general, tenían un doble liderazgo: el político y el militar. Y se justificaban por el religioso: la más antigua forma de propaganda política y sistémica.

      Con el surgimiento de las Repúblicas Modernas, a la propaganda religiosa se agregará el discurso de un sector de las ciencias sociales ligado al orden imperante, especialmente,  el de los economistas: los sumos sacerdotes del capitalismo. Disidentes hay, pero son, hasta hoy, la excepción.

      Es desde este discurso que, una vez abolida la esclavitud –el mayor impuesto en todos los tiempos–; y cuestionada la servidumbre –aunque practicada con o sin disimulo siempre que se pueda–, se cargó a la mayoría con impuestos fiscales como el Iva, el de vecindad y otros. Curiosamente uno de los impuestos fiscales más recientes es el DE LA RENTA. Sí, el tributo a la Riqueza (aunque la mayoría de asalariados lo pagan sin ser ricos. Es más, viven endeudados.

      No es casualidad. Fue, en el caso de USA, en 1913. El mismo año que se creó la Fed o Reserva Federal. ¿Reserva?

      Así se afianzó un IMPUESTO moderno equivalente a la esclavitud: la Reserva Fraccionaria que se permite a los banqueros. En algunos momentos ni siquiera hay obligación de que haya reserva fraccionaria. Y el otro impuesto, equivalente a la servidumbre es el interés sobre el dinero. Ambos son un privilegio otorgado a esas personas jurídicas y, además, Anónimas: Los Bancos. Las Sociedades Anónimas, cuya excepción pudieran ser los grupos de alcohólicos anónimos, son también otra Imposición moderna.

      Así, en realidad, el control de la actividad productiva y comercial se encuentra en manos del más privilegiado grupo de PODER en la actualidad: El financiero.

      Dado que el dinero, la circulación monetaria –necesaria para facilitar el intercambio de bienes y servicios (mercancías en la jerga capitalista) es una potestad de «las políticas crediticia y monetaria» que no debe ser contaminada por el Estado, ni los políticos ni los religiosos ni los policías ni los militares ni mucho menos los obreros, las enfermeras, los profesores, los médicos, los microbólogos…, la gran mayoría se convierte en servidumbre de los accionistas mayoritarios de los bancos, las corporaciones industriales, navieras, hoteleras, etc.

      Y encima de todas estas y otras imposiciones como la manipulación informativa y la imposición del gusto por ciertas formas de entretenimiento, hay que pagar tributos fiscales, es decir, que del ingreso raquítico para la mayor parte de los asalariados en todo el mundo, se nos despoja de más de un 50‰  del ingreso personal: impuesto sobre la renta. Más los impuestos  indirectos que, a ka hora de hacer las cuentas, son mucho más que el de la Renta. Estos últimos son cobrados, vía precio, a los consumidores. Algunos de esos tributos o impuestos fiscales indirectos son, por ejemplo, el Iva o SV, el de importación y exportación, los selectivos a ciertos productos como combustibles, tabaco, bebidas alcohólicas, peajes, etc.

      El impuesto sobre venta o Iva y el impuesto sobre la Renta a los asalariados y profesionales independientes constituyen la mayor parte de esa Recaudación Fiscal.

      Lo que devuelven los multimillonarios, quizás llegue a representar un 10 o 20‰ del INNECESARIO TOTAL.

      Porque se trata de una devolución que garantiza el, nada despreciable, privilegio de ser parte del PODER REAL.

      El miedo de los obreros en la fábricas, las construcciones o en los supermercados, así como la ilusión de mucho profesional que aspira, porque quizá lleva en su personalidad, como conducta dominante, la codicia, no permite a las mayorías ni siquiera entender cómo funciona el capitalismo o la sociedad mercado.

      No perciben que en la lógica de los Homo predator, ese 0.000 0002% que logran ser un $ mil millonarios, el 99% somos sus auténticos contribuyentes y ellos, por herencia o por haber aprovechado la ola correcta, los supremos RECAUADADORES del excedente productivo anual.

      En los últimos años el 1% (unas 9 décimas del 1‰ la conforna la servidumbre ilustrada u orgánica como decía Gramsci: escudería intelectual bien remunerada) se ha quedado con más del 80% de las ganancias del PIB mundial.

      Por esa razón no es solución que aquellos que mucho acumulan, devuelvan un poco más que la gran mayoría, a través del impuesto sobre la RENTA en forma progresiva.

      Este tipo de soluciones son paleativos. No evitan que continúe creciendo la brecha entre poquísimos ricos (Homo predator) y la gran mayoría: Homo servus.

      También hay que recordar que, a partir de que se inició la emisión de moneda sin respaldo, (USA con la creación de la  Fed en 1913, el Reino Unido en 1931 y en la mayoría de países bajo dominación de USA y Europa Occidental, después de la Segunda Guerra Mundial) se promovió un cuento para justificar esa perversa decisión: el cobro de impuestos demuestra que el Estado confía en ese dinero y que garantiza todo tipo de transacciones con él.

      El fondo del asunto es otro u otros: crear un embudo por donde muy pocos puedan acceder. El resto debe estar con un poco de pan y mucho circo para no rebelarse.

      ¿Cuál debe ser la actitud de la mayoría frente a este detestable artilugio que lleva más de un siglo en USA y más de 70 años para el resto del mundo?

      (Así es cómo los multimillonarios de USA, Europa y algunos surgidos en otras partes del mundo se han apoderado de las mejores tierras cultivables, los acuíferos, las minerales y metales que todavía quedaban, con puros papeles o transacciones electrónicas y, lo que es más lamentable, sin tener que mantener ejércitos de ocupación, sino a través de la corrupción de políticos, empresarios, cúpulas militares y religiosas locales.)

      Lo que conviene es cambiar las reglas.

      Y una de esas reglas a cambiar es la Eliminación de los IMPUESTOS FISCALES, LA BANCA DE RESERVA FRACCIONARIA Y LA EMISIÓN COMO DEUDA PÚBLICA O PRIVADA.

      ADOPTAR EN CAMBIO LA  RECAUDACIÓN REFLEJA Y LA EMISIÓN DE DINERO CON BASE EN UN PATRÓN CON EXISTENCIA REAL REAL.

      Recordemos: No hay solución, sin DECISIÓN (REVOLUCIÓN PERMANENTE).

      PARA discusión recomendamos la lectura de nuestros escritos: ¿Qué es la Contribución Refleja? y ¿Quién debe ser el Patrón del Dinero?

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