Incertidumbre económica en Honduras para 2020 avizora Fosdeh

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El Banco  Central  de  Honduras   señaló  el  19  de  diciembre  que  “la  expectativa  de crecimiento económico para finales de 2019 se mantiene entre 2.7 y 3.1%”.

El año  2018  cerró con  un  crecimiento  económico  de  3.7%,  el cual es menor   con  respecto  al  año  2017  (de  4.8%).  El Programa Monetario 2019-2020  de  marzo  del  presente  año,  registró una proyección   entre   3.3   y   3.7%,   un   poco   alentador   a   pesar   de   las   señales   económicas,   sociales   y   políticas   nacionales   e internacionales.  

No   obstante,  en   la   revisión   de   sus proyecciones  en  agosto  del  presente  año  disminuyó  la  perspectiva  de  crecimiento  económico   situándose  entre  3.0  y  3.4%  “al  incorporar  la  evolución  reciente  de  la  coyuntura  económica, así   como  las  últimas  perspectivas  de  las  principales  variables  macroeconómicas  y  financieras  a  nivel nacional  e  internacional”  (BCH,  2019).  Sin embargo, la  posibilidad  de  llegar  al  mínimo  proyectado  en  la revisión,  es  decir,  de  3%  de  crecimiento  económico  real,  es  incierto. 

Al  segundo  trimestre  del  2019  se  registró   un   crecimiento  negativo  con  respecto  al  primer  trimestre  de  -0.3% y una leve recuperación en el tercer trimestre de 1.4% con respecto al segundo trimestre.  Además, “la serie  original  del  Índice  Mensual  de  Actividad  Económica  (IMAE)  refleja, a  octubre  de  2019, una  variación acumulada de  2.7% por debajo de lo observado en la misma fecha del año previo (3.7% en igual período de 2018)”.  Todo lo anterior demuestra que el panorama para el 2020 no sea diferente al 2019.

No sólo se trata de crecimiento económico, sino de los sectores productivos que aportan a dicho crecimiento y lo que representan en el Producto Interno Bruto (PIB), incidiendo directamente en la productividad, competitividad, empleo, ingreso de los hogares, y en las anomalías socio económicas, como; la desigualdad y la pobreza. En el año 2000 el rubro de la Agricultura, Ganadería, Caza, Silvicultura y Pesca representaba en el PIB Real un 14.4% para el año 2018 llega a 14.5%, en contraste, la Intermediación Financiera representó en el PIB Real del año 2000 un 4.8%, y en el año 2018 un 18.7%, relaciones que no concuerdan con la capacidad de generación de nuevos empleos. Ante la complejidad socio económica que se vive y se aproxima, se añade el mal manejo del Estado mismo, sus políticas y la administración de los recursos públicos que no abonan a mantener cierta certeza jurídica, social y política, un Estado de Derecho.

Se aprobó en el Congreso Nacional un Presupuesto General para el año 2020 de más de L 282,400 millones sin considerar una caída de ingresos tributarios de aproximadamente L 4,800 millones.  Además, sin haber resuelto la debilidad institucional y la poca capacidad de respuesta de las instituciones para otorgar los bienes y servicios públicos a la población, aunado a los grandes problemas de corrupción, por lo que este próximo año es crucial mantener la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH), apoyar las instancias nacionales como el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) y el Instituto de Acceso a la Información Pública (IAIP), aunado el fortalecimiento del Ministerio Público (y Unidad Fiscal Especial Contra la Impunidad de la Corrupción -UFECIC), Poder Judicial y el Tribunal Superior de Cuentas (TSC).

En la Administración de lo público, se observa un franco deterioro de las Empresas Estatales; ENEE, Hondutel y el SANAA. Empresas que se encuentran operando en déficit, y acumulando una deuda inmensa, por ejemplo, la ENEE a septiembre del presente año arrastra más de L 70,000 millones, con un déficit superior a los L 5,000 millones (es posible que a finales del 2019 se alcance una cifra superior a los L 7,000 millones, como históricamente ha ocurrido).

En el caso de Hondutel se estima de un déficit para el año 2019, de más de L350 millones (el año 2018, cerró con aproximadamente L200 millones). De igual manera, algunos Institutos de Previsión, reciben grandes cuestionamientos de su funcionamiento, un ejemplo de ello; la atención del IHSS. Este comportamiento desfavorable continuará impactando negativamente el resto de las finanzas públicas y el bienestar de la población.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) en la elaboración de sus datos 2019, estimó que la pobreza en Honduras ha disminuido. El FOSDEH ha observado inconsistencias técnicas, una de ellas, no se toman en cuenta en las estadísticas y en calidad de pobres los hogares que no declaran ingresos y que a nuestra consideración forman parte de los más pobres en nuestro país, contribuyendo con eso a una disminución del indicador de pobreza; por lo tanto, el FOSDEH no hará una mención pública al dato de pobreza. Pareciera que los cambios de metodología contribuyen a que la pobreza se disminuya.

El problema del desempleo, subempleo y la falta de los hogares de ganar un Salario Mínimo (que se ha convertido en un “Salario Máximo” en nuestro país) es el “pan de cada día” de los nuestros. La tasa de subempleo en los últimos siete años ha mostrado una tendencia al alza llegando a 60.6% del total de personas ocupadas para el 2019, aunada con la tasa de desempleo que oscila en 5.70% para el mismo año, se han convertido en especie de ancla que no les permite a los hondureños avanzar.

La desigualdad es un fenómeno persistente donde se ha podido demostrar que para el 2019, el ingreso per cápita de los hogares más ricos del país es 22.17 veces más alto que el ingreso per cápita de los hogares más pobres del país .

Honduras tuvo una inflación moderada de 4.22% en el año 2018, a noviembre del 2019, se registra una inflación acumulada de 3.65%. Inflación que se mide con una Canasta Básica de bienes y servicios de 282 variables utilizadas desde 1999, lo que impide identificar el nuevo comportamiento de consumo a la fecha.

Si se hiciera el ejercicio de tener una canasta básica popular actualizada, seguramente el indicador inflacionario sería muy diferente. Sin embargo, para el año 2020 se iniciará la actualización de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares para actualizar esta variable de suma importancia, ya que incide en las negociaciones del Salario Mínimo, por ejemplo, y da parámetros a otros indicadores, como; Tasas de Interés en el sistema financiero nacional. 

En la apertura comercial, seguimos teniendo un déficit que aumenta de tal manera, que para diciembre de 2019 alcanza un monto de USD 4,898 millones, de los cuales USD 1,706.27 millones corresponden al comercio bilateral con Estados Unidos. Se añade a esto, el hecho que en los 14 años que han transcurrido desde la firma del CAFTA-RD, Honduras ha acumulado un saldo comercial negativo de USD 36,731.0 millones con Estados Unidos.

En este sentido, es altamente probable que, con la liberalización de los aranceles convenidos en el tratado de libre comercio se incremente este déficit, afectando colateralmente a los productores nacionales que no cuentan con los medios, recursos, ni tecnología para competir contra el mercado estadounidense.

Cabe mencionar que, las exportaciones de los principales productos hondureños han caído en los últimos 3 años. En 2017, el valor de las exportaciones de café sumó USD 1,225 millones, en cambio para el 2019 solamente suma USD 881.50 millones, el banano pasó de USD 425 millones a 373.40 millones, y el aceite de palma de 335.70 millones a 251.70 millones respectivamente. Las remesas continúan siendo un refugio de esta economía “de incertidumbre” aportando al consumo de los hogares que reciben, mantener cierta calidad de vida, dinamizando algunos sectores de producción, comercio y servicio.

Además, de la principal fuente de divisas, fortaleciendo las Reservas Internacionales, estabilizando de alguna medida al Lempira frente a las monedas internacionales, las remesas son tan nobles, que al momento de ingresar a la economía a través del consumo nutren las “arcas del Estado” con el pago de los impuestos. Al 12 de diciembre del 2019 se percibió USD 5,227.6 millones (las remesas podrían superar los USD 5,400 millones), representando el primero alrededor del 20% del PIB. Lo cual favorece el incremento de las Reservas Internacionales Netas, que a la misma fecha reportan USD 5,485.5 millones, que cubren cinco meses y medio de importaciones.

La Inversión Extranjera Directa (IED) cayó cerca de 39% en los primeros seis meses del 2019 producto de la crisis social y política del país, asociada con la desaceleración mundial de la economía. El Gabinete Económico indicó el 14 de octubre de 2019 que el país estaría entrando en una “especie de recesión económica” y que se trabajará en un plan de respuesta rápida para contener el problema económico en el país, plan que hasta el día de la publicación de este documento no se ha hecho público.Por lo cual, desde el Foro Social de Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (FOSDEH) creemos que es necesario implementar un verdadero Plan Nacional de Rescate. Aplicando los correctivos a las políticas económicas de país, con una visión del bienestar común.

No sólo se tratará de resolver los problemas estructurales con la ilusión de un nuevo sistema electoral. Los males de Honduras persistirán si no se atacan las anomalías sistémicas que han llevado a Honduras a ser los “campeones” en lo negativo de las evaluaciones internacionales, tales como; Haciendo Negocios de Banco Mundial, Índice de Competitividad Mundial del Foro Económico Mundial, Cuenta del Milenio, Pobreza para la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), entre otras…

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